Cuando la naturaleza funciona y se le permite hacer su trabajo no existen límites.
Nuestra asesora de Toledo, Raquel Lozano os dedica un nuevo capítulo sobre el destete que esperamos os guste.
“El que no cree en la magia nunca la encontrará”
Roal Dahl (1916-1990); escritor inglés
Destete natural (a partir de los dos años)
Una madre que ha amamantado a su bebé hasta los dos años de vida puede considerar normal que si hijo siga lactando lactando hasta que él lo decida, o puede pensar eso a priori y después cambiar de opinión por algún motivo en concreto o en abstracto.
En cualquier caso a partir de los dos años casi todo el mundo hablará de lactancia prolongada:
“En muchos textos se define lactancia prolongada a aquella que se extiende por más de dos años, pero en la práctica los retos con los que se encuentra una madre que lacta más de dos años son los mismos que los de una madre que lacta más allá del año de vida. No existe consenso ni evidencias científicas que demuestren que, a partir de cierto momento, la lactancia tiene inconvenientes o pierde propiedades”(1)
“En muchos textos se define lactancia prolongada a aquella que se extiende por más de dos años, pero en la práctica los retos con los que se encuentra una madre que lacta más de dos años son los mismos que los de una madre que lacta más allá del año de vida. No existe consenso ni evidencias científicas que demuestren que, a partir de cierto momento, la lactancia tiene inconvenientes o pierde propiedades”(1)
Llegados a este punto, lo mejor es hablar de destete por elección del niño o de destete consensuado entre madre y bebé. Yolanda González(2) lo define así: “El destete funcional se produce cuando (…) el bebé o el niño lo integra como un paso madurativo en su desarrollo. Son los destetes de común acuerdo o los producidos por los pequeños cuando ellos toman la iniciativa de no necesitar ya el pecho materno”
Beneficios ¿la leche sigue alimentando? ¿hasta cuando?
Prejuicios a parte, es un hecho científicamente probado que la L.M. ofrece el 30% de la aportación nutricional de un niño de 24 meses de edad (a los 6-8 meses el aporte es del 70%, y a los 9-11 meses de 55%(3), además de un aporte inmunológico insustituible que va aumentando a medida que pasa el tiempo (recordemos que hasta los 6 años no se produce la maduración inmunológica de los niños), de la misma forma que aumenta la protección de la madre frente a enfermedades como el cáncer.
“Existen algunos estudios que evalúan los cambios en la composición de la leche materna durante el proceso del destete. La concentración de proteínas aumenta hasta el 142% del basal, los lípidos mantienen su concentración, el hierro aumenta hasta el 172%, el calcio permanece constante y el zinc disminuye hasta el 58% del basal. Los factores inmunitarios se mantienen durante el destete gradual. También el sabor cambia, tornándose la leche algo más salada que antes, sobre todo al aumento de la concentración de sales minerales (principalmente de sodio)”(4).
Desde el punto de vista psicológico, la lactancia materna prolongada mejora la comunicación y la relación entre mamá y bebé/niño, al mismo tiempo que mejora el desarrollo cognitivo, el ajuste social, las habilidades motoras y el desarrollo temprano del lenguaje. (5)
Por último, en relación a la madre, se ha demostrado que la lactancia materna prolongada asociada incluso a restricción en la dieta, no afecta a la mineralización ósea y aumenta la protección frente al cáncer de mama (más de 25 meses)(6).
Estos datos, unidos a los riesgos producidos por la introducción de la leche artificial (ya mencionados) son un argumento más que de peso para afirmar que la lactancia materna no tiene más límite que el que madre e hijo quieran ponerle.
Proceso negociado de destete
Si no queremos (o no podemos, bien sea por factores físicos o emocionales) continuar con la lactancia, a partir de los dos años y medio o tres años podemos optar por el llamado “destete negociado”. Se trata aquí de hablar con el niño, explicarle nuestros sentimientos, y llegar con él a una especie de acuerdo que nos permita ir destetándole de manera paulatina y respetuosa.
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| "De Mare a Mare" Concurso de lactancia materna" |
No es aconsejable, aunque a veces se practica, el llamado “destete por abandono”, en que la madre se aleja del niño unos días con la esperanza de que cuando vuelva ya no se acuerde y se haya destetado. Esto provoca en el niño una sensación de desconcierto y abandono que le produce ansiedad y a veces tiene el efecto contrario al buscado, con el consecuente desgaste emocional tanto para la madre como para el niño.
Además, tenemos que tener en cuenta que “para destetar a un niño hay que darle todas esas cosas (que le ofrece el pecho), cariño, contacto, consuelo… por otros medios (…). Para destetarlo hay que jugar más con él, leerle más cuentos, enseñarle más canciones, admirar más sus dibujos, escuchar con más paciencia sus razonamientos, hacerle más cosquillas, darle más besos…”(7)
Por otro lado, con el destete gradual, la disminución de la secreción de leche y la regresión de la glándula mamaria ocurren lentamente evitando problemas.
El proceso de destete, que como hemos dicho tiene que ser gradual (“destetar no significa negar la teta totalmente”(8), puede verse favorecido con consejos básicos(9):
Yolanda González ofrece en su libro (10) una alternativa “festiva” al destete, fácil y exitosa. Consistiría en negociar con el niño un tiempo de destete paulatino que culminaría en una fiesta o celebración de toda la familia en que el bebé y su mamá anuncian que han dejado la tetita, a modo de despedida y cierre. El objetivo de esta estrategia es conseguir que el niño se implique de manera activa en el destete, se sienta importante en el proceso y lo recuerde como un paso positivo hacia su independencia.
En cualquier caso, durante el tiempo que dure el destete es imprescindible mirar y escuchar al niño, pues puede haber señales de que el destete va demasiado deprisa: regresiones en su comportamiento, más despertares nocturnos, incremento de la dependencia, agresividad o síntomas físicos como molestias estomacales y estreñimiento.
“Si la madre es capaz de escucharse a sí misma y es sensible a las señales de su bebé, está segura de su decisión y no siente ningún tipo de culpabilidad, es menos probable que el bebé tenga problemas en esta etapa y seguro que estará actuando de la manera más acertada. Un destete gradual y con amor es reconocer que la lactancia es mucho más que leche”(11).
Bibliografía
1. "La lactancia prolongada y el destete". Curso On Line Fedalma.
2.Yolanda González. Opus cit. Pag. 239
3.La lactancia prolongada y el destete”. Curso On Line. Fedalma
4.http://www.lactando.org/infolac/destete.pdf
5.Isolina Riaño Galán. Lactancia prolongada ¿Tiene inconvenientes?. Documento del curso Fedalma.
Por otro lado, con el destete gradual, la disminución de la secreción de leche y la regresión de la glándula mamaria ocurren lentamente evitando problemas.
El proceso de destete, que como hemos dicho tiene que ser gradual (“destetar no significa negar la teta totalmente”(8), puede verse favorecido con consejos básicos(9):
- No ofrecer, no rechazar. Intentar adelantarse a su necesidad para que no se “pase de rosca”, y si no se puede dárselo
- Distracción. Identificar los lugares y momentos en que habitualmente lo pide para evitarlos.
- Sustitución. Cuando tenga hambre se le puede ofrecer otra comida, cuando tenga sueño puede cogerlo en brazos el papá, cuando quiera mimos se le pueden ofrecer cosquillas, caricias y muchos besos…
- Aplazamiento. Con un niño se pueden negociar los momentos que a la madre le resultan incómodos, como por ejemplo el parque, el supermercado o las visitas familiares.
- Limitar el tiempo de cada toma. Se puede negociar con el niño “un chupito”, o mientras contamos hasta x, o mientras el reloj de arena cae…
Yolanda González ofrece en su libro (10) una alternativa “festiva” al destete, fácil y exitosa. Consistiría en negociar con el niño un tiempo de destete paulatino que culminaría en una fiesta o celebración de toda la familia en que el bebé y su mamá anuncian que han dejado la tetita, a modo de despedida y cierre. El objetivo de esta estrategia es conseguir que el niño se implique de manera activa en el destete, se sienta importante en el proceso y lo recuerde como un paso positivo hacia su independencia.
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| Foto de Redes de solidaridad |
“Si la madre es capaz de escucharse a sí misma y es sensible a las señales de su bebé, está segura de su decisión y no siente ningún tipo de culpabilidad, es menos probable que el bebé tenga problemas en esta etapa y seguro que estará actuando de la manera más acertada. Un destete gradual y con amor es reconocer que la lactancia es mucho más que leche”(11).
Bibliografía
1. "La lactancia prolongada y el destete". Curso On Line Fedalma.
2.Yolanda González. Opus cit. Pag. 239
3.La lactancia prolongada y el destete”. Curso On Line. Fedalma
4.http://www.lactando.org/infolac/destete.pdf
5.Isolina Riaño Galán. Lactancia prolongada ¿Tiene inconvenientes?. Documento del curso Fedalma.
6.Ibidem.
7.Carlos González. Un regalo para toda la vida. Temas de hoy, Vivir mejor. Pág. 219
8. Yolanda González. Opus cit. Pag. 238
9.http://www.lactando.org/infolac/destete.pdf
10. Yolanda González. Opus cit. Pag. 236-7
11. “La lactancia prolongada y el destete”. Curso On Line. Fedalma



